jueves, febrero 22

Griezmann y Memphis mantienen vivo al Atlético ante un buen Rayo | Fútbol | Deportes

Con empate 1-1, desesperado porque se esfumaba la posibilidad de acudir este domingo al Bernabéu con la posibilidad de entrar en la lucha por el campeonato, el Atlético encontró el gol salvador en el tiempo de descuento en una acción que destacó la importancia de Griezmann. El francés gana un balón aéreo saltando en clara desventaja respecto a su marcador y mete un centro que empuja hacia adelante a un oportuno Memphis. Un poco salvador que derrotó a un Rayo bueno y competitivo. En muchos lugares lo hizo mejor el equipo de Francisco, expulsado por pedir furiosamente falta en un salto de Griezmann. El Atlético nunca se ha sentido cómodo. Encontró ese gol porque así como no era bueno armando la jugada, tuvo paciencia y paciencia para que apareciera esa jugada ganadora. El Atlético lo pasó mal ante un equipo que explica que le sumara un punto al Real Madrid en Chamartín y otro a la Real en Anoeta. Hizo sudar a los rojiblancos.

2

Oblak, Mario Hermoso, Reinildo Mandava, Witsel, Marcos Llorente (De Paul, min. 57), Rodrigo Riquelme (Samuel Lino, min. 57), Pablo Barrios Rivas, Arthur Vermeeren, Saúl (Koke, min. 69), Correa ( Griezmann, minuto 57) y Depay

1

Rayo

Dimitrievski, Luis Espino, Lejeune, Aridane, Andrei Ratiu (Balliu, min. 64), Óscar Valentín, Kike (Miguel Silva, min. 64), Josep Chavarría, Álvaro García (Trejo, min. 76), Sergio Camello (Falcao, min. 83) e Isi (De Frutos, min. 76)

Objetivos 1-0 minutos 35: Reinildo Mandava. 1-1 minuto. 42: Álvaro García. 2-1 minutos. 90: Pagar.

Árbitro Cesare Soto Grado

Tarjetas amarillas Kike (min. 38), Isi (min. 60) y Josep Chavarría (min. 93)

tarjetas rojas Rodríguez (min.90)

Fue el Rayo el que entró primero en el partido y no perdieron la cara en toda la noche. Con Aridane y Lejeune marcando para Raya, con el limpio Óscar Valentín añadiendo peso al partido y los chispeantes Isi y Álvaro García amenazando. El Atlético no se siente cómodo y en el primer acto va de menos a más. Fue sólo cuando las piezas que componían un once muy retocado comenzaron a solidificarse que empezó a pintar algo en el juego. Sin Lino, Koke, De Paul y Griezmann, y sin los lesionados Giménez y Morata, una alineación que llevó al equipo a un inicio deshilachado. Llamó la atención la presencia de Vermeeren, el gran fichaje invernal. Simeone se resiste a dar alternativas exprés a las nuevas. Y menos a un chico de 18 años. Lo posicionó como volante derecho. El chico destacó como pivote, pero Simeone no se atrevió a colocarlo ahí. Su ojo derecho como sustituto de Koke es Pablo Barrios. Vermeeren fue visto confundido en el pasillo de ocho. Combinó recuperaciones y un par de toques bonitos con acciones de balón que evidenciaron su falta de concentración. Quizás no sea aconsejable apartar de su puesto a un chico tan joven que tiene tanto que demostrar. Y no hay mejor manera para que un talento emergente exprese mejor su juego que colocarlo en su posición natural. Su sustitución en el descanso era una conclusión inevitable.

El Atlético creció a partir de Barrios. Primero con los robos y luego con la distribución. También se permitió algunos arabescos, como una ruleta para limpiar una jugada que acabó con Correa en un mano a mano contra Dimitrievski. El portero macedonio fue el ganador. Éste fue el primer aviso de los rojiblancos. Se enzarzan en una racha más dominante en la que Riquelme empieza a hacer daño y Memphis a inventar. El holandés descubrió un disparo sin marca de Correa que acabó con gol anulado por fuera de juego después de que el argentino sentara a Dimitrievski al pisar el balón y girarse. Fue Reinildo, cuyo poderío físico inyectó una sobredosis de energía al equipo, quien abrió el marcador. Captó un cabezazo en vuelo acrobático tras una falta lateral bien protegida por Riquelme.

La guardia pretoriana

El gol, sin embargo, no inquietó al ya consolidado Rayo. No tardó en realizar una buena jugada, que aún mejor completó Álvaro García, uno de los mejores laterales de la Liga. Un cuchillo, cuando tira de las diagonales. Al borde del área preparó el balón con la derecha y tapó con la izquierda un disparo cruzado que Oblak no pudo alcanzar. El empate hizo justicia al mejor inicio del Rayo.

A Simeone no le debió gustar en absoluto el aspecto de su equipo. Al tan cacareado cambio de Vermeeren para dar paso a Molina pronto se unieron las llegadas de Lino, De Paul, Griezmann y Koke. Los pretorianos para intentar resolver un partido que el Rayo supo gestionar mejor. El equipo de Francisco estaba aún mejor alineado. Álvaro García, con el corazón en la boca, decidió poner una delicada vaselina en las manos de Oblak.

La artillería desplegada por Simeone apenas produjo juego ofensivo. Aridane y Lejeune se han hecho más grandes. Sólo una maniobra prodigiosa de Barrios, un quiebre y un pase en carrera de Memphis hicieron que el bloque rayista se desplomara. El VAR dictaminó que el holandés estaba en fuera de juego. La acción sirvió al menos para sacudir la grada y animar una carga final. Un centro de Koke lo ganó Griezmann con ese salto prodigioso y su centro lo encontró Memphis para mantener vivo al Atlético.

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