lunes, abril 15

Orange y MásMóvil abren una nueva era de competencia, con Telefónica como segundo operador | Compañías

Logotipos de MásMóvil y Naranja.Agencia Getty (Agencia Anadolu)

Orange y MásMóvil recibieron este martes la aprobación condicional de la Comisión Europea para continuar su fusión por valor de más de 18.600 millones de euros. La operación supone el inicio de una nueva era en el sector de las telecomunicaciones español, inmerso en los últimos años en interminables guerras tarifarias, que han provocado un fuerte descenso de los ingresos en las últimas décadas.

El escenario no tiene precedentes. La nueva Orange-MásMóvil será la primera compañía de telecomunicaciones en el sector móvil, con más de 30 millones, y en banda ancha fija con 7,3 millones, muy por encima de Telefónica, que, por primera vez en su historia, deja de ser el operador líder en estos segmentos, aunque seguirá siendo la compañía de telecomunicaciones líder en términos de ingresos, generación de caja, difusión de fibra o televisión.

Orange-MásMóvil pasa a ser ampliamente dominante y Telefónica tendrá que competir en un nuevo mercado, para el que ya ha solicitado un cambio regulatorio que elimine o reduzca obligaciones regulatorias. Y todo en un escenario de cambio para Telefónica, a las puertas de su centenario, con la entrada en el capital de la saudí STC y la vuelta del Estado al accionariado, 27 años después de su privatización.

Ese no es el único cambio. El tercer operador, Vodafone España, pasará a manos de Zegona, con una adquisición valorada en 5.000 millones de euros, que supondrá el adiós del grupo británico al mercado español.

La principal duda en el sector es cómo afectará a la competencia esta fusión entre Orange y MásMóvil. En los últimos dos años, la portabilidad móvil y fija ha disminuido ligeramente, un 6% en diciembre, último mes registrado, aunque mes tras mes todavía se producen más de medio millón de cambios de operador.

La fusión entre Orange y MásMóvil, segundo y cuarto operador nacional, habría supuesto una reducción del número de redes de telecomunicaciones, con un debilitamiento de la competencia. Pero, con el nuevo escenario, esta estructura del sector no cambiará mucho.

Digi pasará del quinto al cuarto operador, ocupando el puesto que ocupaba MásMóvil. telecomunicaciones rumanas, sostenidas por activos excedentes o remedios de la nueva fusión, 60 MHz de espectro móvil de la antigua Yoigo y un acuerdo opcional la itinerancia nacional con 5G, tiene una posición mucho más fuerte que la que tenía el propio MásMóvil cuando se hizo con el remedios de la fusión de Orange y Jazztel en 2015. MásMóvil, que se convirtió entonces en el cuarto operador, apenas tenía fibra y aún no había adquirido Yoigo.

Digi, líder absoluto en portabilidad de los últimos años, contaba a finales de septiembre con 6,1 millones de líneas, gracias a sus agresivas tarifas bajo costo, de los cuales más de 1,24 millones eran fibras. En los últimos años, el operador no ha dudado en bajar los precios, enfrentándose a las grandes empresas cuando subieron las tarifas para compensar la inflación, obligando a otros rivales a responder.

Además, el mercado está muy atento a las decisiones comerciales de Zegona una vez se haga con el control de Vodafone España, que no ha parado de perder clientes en los últimos cinco años; Perdió casi 600.000 clientes de portabilidad solo en 2023. La apuesta de Zegona podría derivar en el lanzamiento de tipos más agresivos para intentar recuperar cuota, lo que se traduciría en un calentamiento del mercado.

De los movimientos comerciales que podrán realizar Digi o Zegona, llegarán respuestas de compañías como Finetwork o Avatel, así como de grandes empresas, que han optado por lanzar el 5G en sus marcas. bajo costo.

Un empeoramiento de la competencia sería una muy mala noticia para Telefónica, que tiene en España su principal mercado, siempre bajo la vigilancia de los inversores, y para Orange que, en su nueva posición dominante, debe defender una gran base de clientes.

Actualmente, tanto Digi como Zegona gozan del favor de los inversores. La empresa rumana de telecomunicaciones alcanzó el martes su máximo histórico en Bolsa y el lunes el gestor británico hizo lo propio.

Además de todo lo anterior, la fusión de Orange y MásMóvil podría desencadenar nuevas operaciones de consolidación en el sector de las telecomunicaciones. Todas las miradas están puestas en empresas como Finetwork, Avatel e incluso Vodafone España, además de los operadores de fibra. Además, puede ser el punto de partida para futuras fusiones en otros países. Todo el sector del Viejo Continente, de hecho, estaba esperando la decisión de Bruselas.

Otro efecto de la fusión entre Orange y MásMóvil se verá en el mercado mayorista. El mencionado acuerdo de la itinerancia entre Orange y Digi abre la puerta a un cambio de proveedor mayorista para el operador rumano, que en su despegue en España utilizó infraestructuras de Telefónica, tanto fijas como móviles. En este ámbito, el sector espera la decisión de Finetwork, que podría abandonar Vodafone España, su actual socio de red, para irse con otro de los grandes operadores.

En definitiva, el sector vive una era de transformación total, con cambios profundos en todos los actores, que ya están analizando sus estrategias de futuro.

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